sábado, 25 de marzo de 2017

Dos actos culturales


 Durante la semana que ya agoniza he participado en dos eventos culturales: uno el martes, 21 de marzo, y otro el jueves, 23 de marzo.
  El primero consistió en sendas visitas comentadas a las dos exposiciones que se han programado con motivo de la inauguración del Caixa Forum de Sevilla. Esta actividad ha sido planificada por mí en el contexto de las visitas que periódicamente organizo como coordinador de la asociación AJUDO (Amigos jubilados docentes).
   Asistimos un total de 24 personas y parece ser que la gente, por los comentarios que me hicieron llegar, quedaron bastante satisfechas, puesto que en ambos casos los guías desempeñaron correctamente su papel, procurando la participación activa de los asistentes.
  Primero, a las 11 de la mañana, visitamos la exposición dedicada al pintor catalán Hermenegildo Anglada-Camarasa, que partiendo de una actitud posimpresionista pasó por diferentes etapas, llegando incluso a practicar el grabado.
 Después de un pequeño receso de una media hora, a las 12,30 iniciamos la visita a la exposición de retratos denominada Mírame, con unos retratos muy atípicos, cuyo significado nos intentaba inculcar la guía.
  Por oro lado, dentro de unas Jornadas organizadas or la Universidad de Sevilla, relativas al estudio de la masonería en el periodo franquista, asistí a una mesa redonda en el aula 8 de la Facultad de Geografía e Historia. Componían la mesa el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, Leandro Álvarez Rey; el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Almería, Fernando Martínez López; y el Director General de Memoria Democrática de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Giráldez.
 Intervino en primer lugar Leandro Álvarez, que se refirió a las vicisitudes que afrontaron los masones en le España franquista, poniendo de manifiesto el trabajo de investigación colectivo llevado a cabo por varias universidades andaluzas sobre le tema de la represión, fruto del cual ha sido la publicación de un Diccionario biográfico de los masones andaluces más desatacados en dos tomos. Más recientemente se ha editado un libro, escrito po los dos catedráticos mencionados titulado "La masonería en Andalucía y la represión durante el franquismo".
  Después hubo una breve intervención de Franscisco Javier Giráldez, que puso de manifiesto el interés de la Junta de Andalucía por la cuestión de la memoria histórica, poniendo como ejemplos la financiación del proyecto de invesigación aludido así como la muy reciente aprobación de la Ley de Memoria Democrática por parte del parlamento andaluz.
  Pero la intervención más larga correspondió a Fernando Martínez, que basándose en el contenido del libro mencionado antes, expuso una serie de reflexiones sobre la represión de la masonería en el territorio andaluz durante la etapa franquista, destacando la saña del proceso represivo basado en la suma del nacionalcatolicismo y el militarismo, con leyes como la Ley de Responsabilidades Políticas y la Ley para la represión de la masonería y el comunismo (la primera estuvo vigente hasta el año 1945, y la segunda hasta la década de los años sesenta del siglo pasado.
  El acto terminó con la intervención del público asistente, casi todos alumnos de la Facultad de Geografía e Historia. Entonces pedí la palabra  para  poner de manifiesto el carácter inquisitorial de la presunta justicia franquista, pues en muchos aspectos emuló los procedimientos llevados a cabo por el Sano Oficio, le pregunté a Leandro Álvarez su opinión sobre la aplicación de la Ley de Memoria Histórica aprobada durante el mandato de Zapatero, ya que el Ayuntamiento de Sevilla observó una actitud claramente lampedusiana en algunos casos: para conservar el nombre de algunas calles se introdujeron pequeños cambios. Así a la calle dedicada a José María Pemán, se le puso delante Escritor, mientras que a la del marqués de Luca de Tena simplemente se le quitó el título.
   Intervinieron los tres ponentes en la respuesta, pero ninguno criticó con dureza dichos cambios de nombre, aunque Fernando Martínez, durante su etapa como alcalde de Almería, manifestó que cuando cambiaron los nombres de las calles en esa ciudad procuraba siempre que se aplicaran los nombres tradicionales. Claro, el problema se plantea fundamentalmene en la rotulación de las calles de nueva creación.
 Por cierto, al referirse Leandro Álvarez a los sucesivos cambios de nombre de la actual avenida de la Constitución, le hice una pequeña matización, puesto que dijo que en la época franquista se llamó avenida de José Antonio. Pero había un trecho de esa avenida dedicado al denominado "virrey de Andalucia", es decir, al general golpista Queipo de Llano.

domingo, 5 de marzo de 2017

La Fiesta de la historia


  Entre los días 20 y 26 del pasado mes de febrero tuvo lugar la denominada Fiesta de la Historia, organizada por tercer año consecutivo por la Asociación "Historia y Ciudadanía", con la colaboración de varias decenas de entidades docentes, políticas y culturales, y con la participación de centros educativos de enseñanza primaria y secundaria, casi todos asentados en la provincia de Sevilla, pero también algunos de otras provincias andaluzas.
   Se programaron multitud de actividades, pero yo sólo pude asistir  tres de ellas, una en la Casa de la Provincia, y las dos restantes en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Educación.
  El martes, 21 de febrero, asistí a una conferencia titulada "Historia de la Sevilla periférica", donde el especialista en Desarrollo Local Sostenible J. A. Jiménez Martín  se refirió a la evolución que experimentaron los barrios periféricos de la ciudad de Sevilla en el transcurso del siglo XX, muy especialmente en las décadas de los 50 y los 60, coincidiendo con un incremento demográfico muy notable de la ciudad. Habló sobre el importante papel desempeñado por los "corrales de vecinos" en determinadas zonas del casco antiguo, muy especialmente en Triana, en los que se hacinaban las familias obreras, con unos servicios comunes muy precarios. Hizo referencia al problema del chabolismo, que el régimen franquista fingió eliminar con gran alarde propagandístico, como se puso de manifiesto con la visión de unas fotografías donde aparecía el dictador y el entonces ministro de la vivienda, Sanchez Arjona, paseando entre los restos de las chabolas destruidas del Vacie. Por supuesto, que no lo consiguió, pues el problema había adquirido ya una gran dimensión, agravado por la ríada provocada por el desbordamiento del arroyo Tamarguillo. 
   Antes de reubicar a miles de personas en las nuevas barriadas, sobre todo en los denominados Polígonos Norte y Sur, surgieron unas zonas de viviendas prefabricadas, primero en el Polígono de San Pablo, y después en el Polígono Sur. Por último, surgieron numerosos barrios de bloques de pisos, cuya degradación,especialmente en las denominadas Tres Mil Viviendas, es claramente manifiesta.
  El jueves, 23 de febrero, asistí a una mesa redonda en la Facultad de Ciencias de la Educación acerca de la aportación de los movimientos sociales a la didáctica de las Ciencias Sociales. Este acto cultural estuvo organizado por el Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales de la mencionada Facultad, que dirige precisamente mi excompañero del Instituto "Martínez Montañés" Francisco García Pérez. Aquí intervine en el debate final matizando que no todos los movimientos sociales tienen un carácter progresista per se , sino e algunos son claramente retrógrados, como se pone claramente de manifiesto en el caso concreto de la ciudad de Sevilla, con el levantamiento vecinal e aconteció en "Los Bermejales", ante la posibilidad de que allí se estabeciese una mezquita, cosa que está ocurriendo ahora en Sevilla Este.
  Organizado or el mismo Departamento, a las 20 horas del mismo día, y también en el salón de actos de la mencionada Facultad tuvo lugar una peculiar conferencia a dúo entre dos creadores de talleres literarios, cuyo título es muy expresivo: "La poesía en resistencia: Aproximaciones al conocimiento de la realidad social".También intervine en el coloquio aludiendo al cambio de papeles en el contenido de la historia, que tradicionalmente se ha dicho que siempre la escriben los vencedores, pero parece ser que eso está cambiando afortunadamente, como se ve en el caso concreto de la reciente Historia de nuestro país, aunque es posible que quizás algunos se excedan cayendo en un maniqueismo opuesto al de la larga etapa franquista.
  Por cierto, me causó una profunda pena que en los tres actos a los que asistí hubiese muy poco público. Por lo visto en esta ciudad soló moviliza a la gente el fútbol y las procesiones. ¡Una lástima!

sábado, 18 de febrero de 2017

Un nuevo Febrero Republicano y la visita a la Fundación Amalio

  Entre el lunes 6 de febrero y el sábado 11 han tenido lugar los actos relativos al VI Febrero Republicano, centrados fundamentalmente en el edificio del Rectorado, concretamente en el aula Carriazo  y en el Aula Magna.
 Sólo he podido participar dos días: el lunes, día 6 de febrero, y el viernes, día 10. En el primero de los días asistí a la conferencia `pronunciada por don Francisco Delgado Ruiz, presidente de Europa Laica, con el título "El laicismo necesario". El conferenciante introdujo su intervención manifestando que "los valores republicanos y el laicismo  forman parte del mismo proyecto político". Siguió diciendo que deberíamos desembocar en un Estado laico republicano, con una separación nítida entre las instituciones estatales y las entidades religiosas. Puso de manifiesto que el punto de partida del pensamiento laicista estaría en la Ilustración, haciendo alusión a la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, conectada con la Revolución Francesa. Ponderó el esfuerzo por la laicidad llevado a cabo durante la Segunda República, contrarrestado con creces por la larga dictadura franquista. Dijo también que " la construcción del Estado laico todavía no ha comenzado en España y han pasado cuatro décadas desde el fin de la Dictadura". Después de establecer las diferencias entre laicidad y laicismo, enumeró los tres principios que subyacen en el segundo de los conceptos: libertad de conciencia, igualdad de trato de todos los ciudadanos y ciudadanas, y la búsqueda del bien común como única razón de ser del Estado.
  De cara al futuro, y a la vista de los cambios políticos detectados en España en el transcurso del año 2016, mencionó las paradojas entre una progresiva secularización de la sociedad española y la permanencia de la confesionalidad por parte de las instituciones políticas y sociales, abogando por la necesidad de construir un Estado laico republicano y proponiendo una serie de medidas mínimas para ir acercándose a ese objetivo.
  En el debate final, teniendo en cuenta que el mismo conferenciante había manifestado que había estado muy unido al PSOE, llegando a ser diputado nacional por ese partido, le interpelé acerca de la responsabilidad de dicha formación política en el hecho de que España tenga la asignatura pendiente de ser un Estado auténticamente laico. El ponente reconoció que efectivamente los sucesivos gobiernos del PSOE, especialmente durante el mandato de Felipe González, por una serie de motivos  (electoralismo, personajes destacados de tendencia demócrata cristiana, etc.) no habían actuado eficientemente en ese aspecto.
  El viernes, día 10 de febrero, hubo dos conferencias, impartidas por don Sebastián Martín Martín, doctor en Historia del Derecho, y don Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional, respectivamente. El título de la conferencia del primero fue "Constitucionalismo republicano frente a sociedad monárquica en España", y la del segundo "La monarquía es el problema".
  El primero de los conferenciantes expuso los nueve aspectos negativos que los críticos republicanos achacaban a los regímenes monárquicos, tales como el carácter irreformable de la constitución política del pais, la suplantación del régimen parlamentario, el carácter de ficción constitucional, el centralismo, el falso patriotismo, el burocratismo, el clericalismo, etc. Frente a esos vicios de los regímenes monárquicos, el conferenciante puso de manifiesto los aspectos reformistas y novedosos que debería introducir un régimen republicano para acabar con las lacras de la monarquía.
 Intervine en el debate haciendo referencia a que algunos de los atributos propios del régimen monárquico expuestos en la conferencia son eminentemente teóricos y no se ajustan mucho a la realidad, puesto que, sin salir de Europa, tenemos países con regímenes republicanos afectados por un fuerte clericalismo, tales como Irlanda y Polonia. Asimismo, un pais con un régimen republicano ya muy asentado, Francia, está dotado de un fuerte centralismo. El conferenciante, en una respuesta breve, se escudó en que el contenido de la crítica del modelo monárquico provenía de elementos republicanos y que no tenía por qué coincidir con su  punto de vista.
  El todavía profesor emérito don Javier Pérez Royo puso de manifiesto que el principal escollo para que en España se establezca un auténtico Estado constitucional es precisamente la monarquía, puesto que las sucesivas Constituciones que se han aprobado desde el comienzo del siglo XIX eran (con la excepción de la Constitución republicana de 1931) Constituciones de la Monarquía Española y no Constituciones de la Nación Española. Ni que decir tiene, que su actitud respecto a la implantación en un plazo razonable de un régimen republicano en España resultó muy pesimista .
  El pasado 5 de febrero, como una actividad dentro del taller denominado "Conocer Sevilla", cuya tutora se llama Lourdes, visitamos la exposición permanente de la colección de la Fundación Amalio, sita en la Plaza de Doña Elvira del barrio de Santa Cruz. Nos sirvió de guía el propio yerno del ya difunto pintor. Éste estaba como obsesionado con la Giralda, de la cual hizo nada menos que 365 reproducciones, aunque también destacan sus retratos y el autorretrato que figura a la entrada. Yo conocí al pintor hace ya mucho tiempo, puesto que fue mi profesor de dibujo en la Escuela Normal de Magisterio, sita entonces en la calle Recaredo. El nombre de Amalio García del Moral figura en el callejero sevillano, concretamene se ha utilizado para rotular una plaza en el núcleo residencial Conde de Bustillos, aledaño a la avenida de Ramón y Cajal. Si tuviera que destacar un cuadro de la colección me quedaría con la espléndida vista de la Giralda tomada desde una ventana de la casa que hoy alberga a la misma.

viernes, 3 de febrero de 2017

Dos actos cuturales

El 24 del pasado mes de enero organicé una visita a la exposición de pinturas relativas a dos grandes figuras sevillanas del barroco, Velázquez y Murillo. Como ya me temía, por la fuerte demanda de las personas integrantes del grupo denominado AJUDO (Amigos Jubilados Docentes), hubo bastantes compañeros que no pudieron acceder a la visita guiada, debido  a que había un tope de 25 componentes del grupo . Esto me produjo una mala sensación, aunque yo lo había avisado previamente, y por eso sólo conté con aquellas personas que me confirmaron su asistencia. Lo que no se puede hacer, en dichas circunstancias, es acudir sin haberlo confirmado, y encima llevar a más gente, como hicieron algunos.
  Respecto al desarrollo de la visita guiada, debo decir que aparte de que no abarcó el análisis de las 19 obras expuestas, lo más grave es que las condiciones acústicas fueron pésimas, pues la guía ni siquiera tenía un simple micrófono y era casi inaudible. En este sentido, seguramente que los compañeros que no pudieron acceder por exceso de cupo y que lo hicieron por su cuenta salieron ganando, puesto que pudieron disponer de una audioguía, con la que captarían mucho mejor el contenido de la muestra.
 Antes de acceder a la sala donde se exponía la muestra, la guía nos dirigió un breve recorrido por la iglesia y la sacristía del hospital de los Venerables, destacando las intervenciones de importantes artistas, tales como Martínez Montañés, Juan de Valdés Leal y su hijo Lucas Valdés.
  Por cierto que en la visita le pregunté a la guía que si a la vista de la situación actual de la empresa Abengoa, patrocinadora de la Fundación Focus, no corrían peligro las obras de arte adquiridas por dicha Fundación, como por ejemplo el cuadro de Santa Rufina de Velázquez. Lógicamente me dijo que no y que podría repercutir negativamente en la adquisición de nuevas  obras.
   El 30 de enero, coincidiendo con el Día de la paz y la no violencia, asistí a una mesa redonda, convocada por la Plataforma contra la guerra de Sevilla, en el salón de actos del Centro Cívico "Torre del Agua".
  Intervinieron tres ponentes, aunque había anunciado cuatro, ya que Diego Cañamero justificó su ausencia. Intervino en primer lugar Miguel Ángel Bustamante, diputado y miembro de la Comisión de Defensa del Congreso; después lo hizo Cristobal Orellana, miembro de la Red antimilitarista y no violenta de Andalucía; cerró el turno Mireya Forel, integrante de "Mujeres de negro". El título de la ponencia del primero fue "La política de defensa y presupuestos militares"; el segundo versó sobre "La militarización de Andalucía"; la tercera lo hizo sobre "Medios de comunicación y propaganda de guerra".
   El más contundente, con una crítica exacerbada de la actuación de la Junta de Andalucía en el proceso de militarización de Andalucía, fue Cristobal Orellana, mientras que Miguel Ángel Bustamante trató de justificar la actitud de Izquierda Unida y de los sindicatos de izquierda en el entramado militarista.
   Intervine en el coloquio final haciendo referencia a la falacia de la expresión "Si vis pacem, para bellum", muy presente durante el período de la "Guerra fría", y critiqué la impudicia de los políticos, cuando, para justificar la intervención de tropas españolas en países con conflictos interiores apelan a la implantación de la democracia, e, incluso a la propia defensa nacional.

domingo, 22 de enero de 2017

Una larga ausencia

Han pasado varios meses desde que publiqué la última entrada. Por una serie de circunstancias que no vienen al caso he tenido abandonado el blog, al cual vuelvo en el día de hoy.
  En este tiempo he seguido coordinando las visitas a las exposiciones más representativas habidas en nuestra ciudad, con el grupo de profesores jubilados a los que he asignado las siglas de AJUDO (Amigos Jubilados Docentes). Así en el actual curso, iniciado después del verano, hemos participado en tres exposiciones. La primera, en octubre, cuya visita fue guíada por el excompañero Roque Degado, tuvo como escenario el Museo Arqueológico, girando en torno a contenidos relacionados con el Camino de Santiago; la segunda salida tuvo como meta la iglesia de San Luis de los Franceses, tras su reciente (aunque incompleta restauración), y la efectuamos en el mes de noviembre; la tercera tuvo como objetivo la exposición relativa a los pormenores del golpe de estado del 18 de juliio de 1936 en la ciudad y la provincia de Sevilla en el Archivo Histórico Provincial, en diciembre. En los dos últimos casos también fueron visitas guíadas. Para pasado mañana, martes, tenemos programada una visita a la exposición referente a Velázquez y Murillo en los Venerables del barrio de Santa Cruz.
 Ya tendré ocasión en sucesivas entradas de analizar los problemas fundamentales que desde mi punto de vista afectan a la ciudad de Sevilla, algunos de los cuales vienen arratrándose desde hace ya mucho tiempo, teniendo un carácter estructural. Incluso, algo que casi siempre consideramos como positivo, como es la creciente afluencia de turistas, puede convertirse en un problema, como ya está pasando concretamente en algunas zonas de nuestra ciudad, aunque no hayamos llegado todavía a la situación de saturación que aqueja a algunas zonas de Barcelona.

jueves, 26 de mayo de 2016

Visita a la exposición "Pacheco. Teórico, artista y maestro"

Participamos un total de 22 personas. Tuvo lugar el pasado jueves, día 19, a las 6 de la tarde. La exposición estaba organizada por el Museo Provincial de Bellas Artes de Sevilla.
  Una característica peculiar de esta visita fue que a diferencias de todas las que he organizado hasta ahora, todas ellas gratuitas, en esta ocasión había que abonar por cabeza la cantidad de 2,50 euros para pagar los servicios del guía, papel que recayó en Antonio Montaño Luengo, sobrino precisamente de mi amigo Paco Luengo. Ello supuso que tuviese que recoger la aportación de cada asistente y quedarme después con el montante de las monedas aportadas al objeto de no trasladar tanto peso al guía. Al final, solo le dí dos billetes: uno de 50 euros y otro de 5.
  El guía desarrolló sus explicaciones siguiendo las tres fases en las que se articula la exposición, es decir, la de Pacheco como teórico, la de Pacheco como artista, y la de Pacheco como maestro. En las tres ocasiones puso claramente de manifiesto su perfecto dominio de la temática así como sus buenas dotes pedagógicas. Dentro de las aportaciones teóricas de Francisco Pacheco destacan dos obras, el Libro de los retratos (1599), y el Arte de la pintura (1649). En su faceta de artista, el guía destacó fundamentalmente su perfecto dominio de la técnica del dibujo. En cuanto a su papel como maestro, puso de manifiesto su influencia sobre dos pintores notables, algunas de cuyas obras aparecen en la exposición. Me estoy refiriendo concretamente a su yerno Velázquez y a Alonso Cano. Por cierto, alguna obra asignada hasta ahora a Francisco Pacheco, tal como un San Francisco de Asís, presente también en la muestra, se le atribuye a su yerno.
 En resumidas cuentas, tras una visita de aproximadamente una hora y media, tengo la convicción de que todos los que participamos en la misma salimos con una visión mucho más completa de la entidad de un artista quizás poco conocido y minusvalorado.

sábado, 23 de abril de 2016

Una exposición y una conferencia

   En esta semana que termina he participado en dos actividades culturales. Por un lado, el martes, día 19, visitamos la exposición titulada "Sevilla a través de la fotografía (1839-1929)", organizada por el CICUS en su sede de la calle Madre de Dios. Actuó como guía una chica muy joven, Ana Trancoso, estudiante de Historia del Arte en la universidad de Sevilla. La visita comenzó sobre las 11 y duró aproximadamente una hora. En la muestra se ponen de manifiesto los avances técnicos experimentados en el campo de la fotografía, fundamentalmente en base a monumentos icónicos de la ciudad de Sevilla, tales como la Catedral, el Alcázar, la Torre del Oro, etc., si bien también se puede apreciar la evolución de la sociedad sevillana a través de una serie de escenas costumbristas. Hay que decir, al respecto, que las explicaciones de la guía incidieron más en el desarrollo de la técnica fotográfica que en los propios contenidos de las fotografías. Así se le podría haber sacado más partido a la inmensa reproducción estereoscópica de la vista de Sevilla tomada desde la orilla de Triana por el fotógrafo Laurent y reparar en los cambios producidos en el paisaje urbano, tales como las desapariciones paulatinas de puertas y postigos y la de la esbelta Pasarela que aún se mantiene en la toponimia de las personas mayores. Otro elemento característico de la Sevilla del siglo XIX, el patio de vecinos, también se encuentra representado con la instantánea del Patio de Esquivel, ubicado en la calle Levíes.
   De cualquier manera, para la quincena aproximada de participantes, entre otras cosas porque el día estaba algo desapacible, pienso que la visita fue aprovechable, en el sentido de ponernos de manifiesto la necesidad de ser muy respetuosos con el tratamiento de los elementos arquitectónicos de nuestra ciudad, puesto que en aras de una pretendida modernidad en el caso concreto de Sevilla se han cometido auténticas barbaridades. Esperemos que el desenlace de la actual polémica sobre la rehabilitación del edificio de las Atarazanas termine de la mejor manera para la conservación del patrimonio monumental y artístico de Sevilla.
   Dentro de los actos programados para conmemorar el advenimiento de la Segunda República el 14 de abril de 1931, asistí a la conferencia que pronunció el catedrático de derecho constitucional Javier Pérez Royo en la sede del Teatro del Duque el miércoles, día 20. Aunque el acto estaba programado para las 7 de la tarde, en realidad comenzó practicamente media hora más tarde, principalmente con la intención de que acudiera más público, que por otro lado éramos en su mayoría de una edad bastante avanzada.
  El conferenciante realizó una especie de análisis comparativo entre las dos restauraciones borbónicas acaecidas en España en los siglos XIX y XX respectivamente, ambas sustentadas en sendas Constituciones, las de 1876 y 1978, y auspiciadas por sendos levantamientos militares, que en el segundo de los casos desembocaría en una cruenta guerra civil. En este sentido, puso de manifiesto que la segunda restauración borbónica se inciaría con la Ley de Sucesión de 1947, sin tener que llegar hasta la Transición y la vigencia de la Constitución de 1978.
 Se refirió a la tutela del poder político por el militar durante la España contemporánea, manifestando que el fracaso del golpe militar del 23 de febrero de 1981 supuso el fin definitivo de la misma.
  Al contrario que otras Constituciones europeas, provistas de cláusulas de intangibilidad, la Constitución republicana de 1931 carecía de ellas, por lo cual en el coloquio final yo le pregunté por qué, aunque ello no hubiera disuadido a los militares golpistas. Me contestó que dicho punto no llegó a tratarse durante los trámites parlamentarios.
  Como no estaba de acuerdo con lo que expresó respecto a que la monarquía ha sido la única institución que reaccionó adecuadamento tras los resultados elctorales del Parlamento europeo, le hice ver que esa reacción se debió fundamentalmente a que la figura del rey Juan Carlos estaba ya completamente desprestigiada, tras una seria de grandes escándalos, y por eso, de prisa y corriendo, acudieron al recurso de la sucesión, que de momento le ha dado un gran respiro a la caduca institución.
   Para terminar, me parece que su planteamiento de que los que acudimos al acto seríamos testigo del nacimiento de la Tercera República peca de un excesivo optimismo. Bastaba con fijarse en la escasa asistencia de jóvenes. Estoy casi seguro de que si hipotéticamente se convocara un referendum acerca de la forma de Estado, hoy por hoy se impondría desgraciadamente la monarquía.